NOS SOUVENIRS SONT COMME DES MOTS ARRACHÉS A L'OUBLI


17/07/2007

11/07/2007

11/07/07 - 22:50

Ese país tranquilo cyuos contornos son los de tu cuerpo.





EL CUERPO ES EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE


« Las horas no han pasado todavía,
y está mañana lejos igual a un arrecife
que apenas distingo.

Tu no sientes
cómo el tiempo se adensa en esta habitación
con la luz encendida, como está fuera el frío
lamiendo los cristales… Qué deprisa,
en mi cama esta noche, animalito,
con la simple nobleza de la necesidad,
mientras que te miraba, te quedaste dormido.

Así pues, buenas noches.

Ese país tranquilo
cuyos contornos son los de tu cuerpos
da ganas de morir recordando la vida,
o de seguir despierto
-cansado y excitado- hasta el amanecer.

A solas con la edad, mientras tú duermes
Como quien no ha leído nunca un libro,
Pequeño animalito : ser humano
-más franco que en mis brazos-.
por lo desconocido. »

Jaime Gil de Biedma, Las personas del verbo, Seix Barral.


04/07/2007

03/07/2007

03/07/07 - 00:12

Flamme d’amour vive.





Canciones del alma


« O llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro
pues ya no eres esquiva
acaba si quieres
rompe la tela de este dulce encuentro.

O cauterio suave
o regalada llaga
o mano blando oh toque delicado
que a vida deuda paga
matando muerte en vida la has trocado.

O lámpara de fuego
en cuyos respolandores
las profundas cavernas del sentido
que estaba oscuro y ciego
con extraños primores
calor y luz dans junto a su querido.

Cuán manso y amoroso
recuerdas en dmi seno
donde secretamente solo moras
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
cuán delicadamente me enamoras. »

---

« Oh flamme d’amour vive
qui tendrement me blesses
au centre le plus profond de mon âme
toi qui n’es plus rétive
si tu le veux bien laisse
de ce doux rencontre brise la trame

Oh brûlure de miel
oh délicieuse plaie
oh douce main oh délicat toucher
qui a goût d’éternel
et toute dette paie
tuant la mort en vie tu l’as changée

Oh torches de lumière
dans vos vives lueurs
les profondes cavernes du sentir
aveugle obscur naguère
par d’étranges faveurs
chaleur clarté à l’ami font sentir

Oh doux et amoureux tu t’éveilles en mon sein
où toi seul en secret as ton séjour
ton souffle savoureux
tout de gloire et de bien
oh délicat comme il m’emplit d’amour. »


Jean de la Croix (1542-1591), Llama de amor viva, Traduction de Jacques Ancet, Poésie Gallimard, 1997.