Ese país tranquilo cyuos contornos son los de tu cuerpo.
EL CUERPO ES EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE
« Las horas no han pasado todavía,
y está mañana lejos igual a un arrecife
que apenas distingo.
Tu no sientes
cómo el tiempo se adensa en esta habitación
con la luz encendida, como está fuera el frío
lamiendo los cristales… Qué deprisa,
en mi cama esta noche, animalito,
con la simple nobleza de la necesidad,
mientras que te miraba, te quedaste dormido.
Así pues, buenas noches.
Ese país tranquilo
cuyos contornos son los de tu cuerpos
da ganas de morir recordando la vida,
o de seguir despierto
-cansado y excitado- hasta el amanecer.
A solas con la edad, mientras tú duermes
Como quien no ha leído nunca un libro,
Pequeño animalito : ser humano
-más franco que en mis brazos-.
por lo desconocido. »
Jaime Gil de Biedma, Las personas del verbo, Seix Barral.
« O llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro
pues ya no eres esquiva
acaba si quieres
rompe la tela de este dulce encuentro.
O cauterio suave
o regalada llaga
o mano blando oh toque delicado
que a vida deuda paga
matando muerte en vida la has trocado.
O lámpara de fuego
en cuyos respolandores
las profundas cavernas del sentido
que estaba oscuro y ciego
con extraños primores
calor y luz dans junto a su querido.
Cuán manso y amoroso
recuerdas en dmi seno
donde secretamente solo moras
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
cuán delicadamente me enamoras. »
---
« Oh flamme d’amour vive
qui tendrement me blesses
au centre le plus profond de mon âme
toi qui n’es plus rétive
si tu le veux bien laisse
de ce doux rencontre brise la trame
Oh brûlure de miel
oh délicieuse plaie
oh douce main oh délicat toucher
qui a goût d’éternel
et toute dette paie
tuant la mort en vie tu l’as changée
Oh torches de lumière
dans vos vives lueurs
les profondes cavernes du sentir
aveugle obscur naguère
par d’étranges faveurs
chaleur clarté à l’ami font sentir
Oh doux et amoureux tu t’éveilles en mon sein
où toi seul en secret as ton séjour
ton souffle savoureux
tout de gloire et de bien
oh délicat comme il m’emplit d’amour. »
Jean de la Croix (1542-1591), Llama de amor viva, Traduction de Jacques Ancet, Poésie Gallimard, 1997.
« Son visage attirant, le teint blême quelque peu ;
Ses yeux bruns, comme battus ;
Vingt-cinq ans, mais en paraissant vingt :
Quelque chose d’artiste dans la mise
-La couleur de la cravate, la forme du col-,
Il marche au hasard par les rues,
Comme sous l’hypnose encore du plaisir défendu,
Du plaisir tout à fait défendu qu’il vient d’obtenir. »
Cavafy, Traduction Socrate C. Zervos et Patricia Potier.
« Ô doux regards, ô yeux pleins de beauté,
Petits jardins pleins de fleurs amoureuses
Où sont d’Amour les flèches dangereuses,
Tant à vous voir mon œil s’est arrêté !
Ô cœur félon, ô rude cruauté,
Tant tu me tiens de façons rigoureuses,
Tant j’ai coulé de larmes langoureuses,
Sentant l’ardeur de mon cœur tourmenté !
Doncques, mes yeux, tant de plaisir avez,
Tant de bons tours par ces yeux recevez ;
Mais toi, mon cœur, plus vois s’y complaire,
Plus tu languis, plus en as de souci.
Or devinez si je suis aise aussi,
Sentant mon œil à mon cœur contraire. »
« Cuando algún cuerpo hermoso,
Como el tuyo, nos lleva
Tras sí, él mismo no comprende,
Sólo el amante y el amor lo saben.
(Amor, terror de soledad humana.)
Esta humillante servidumbre,
Necesidad de gastar la ternura
En un ser que llenamos
Con nuestro pensamiento,
Vivo de nuestra vida.
Él da el motivo,
Lo diste tú ; porque tú existes
Afuera como sombra de algo,
Una sombra perfecta
De aquel afán, que es del amante, mío.
Si yo te hablase
Cómo el amor depara
Su razón al vivir y su locura,
Tú no comprendrerías.
Por eso nada digo.
La hermosura, inconsciente
De su propia celada, cobró la presa
Y sigue. Así, por cada instante
De goce, el precio está pagado :
Este infierno de angustia y de deso. »
---
Ombre de moi
Lorsque quelque beau corps,
Comme le tien, nous entraîne
À sa suite, il ne peut comprendre ;
Seuls l’amant et l’amour le savent.
(Amour, terreur de solitude humaine.)
Cette humiliante servitude
Besoin d’user notre tendresse
Dans un être que nous créons
Avec notre pensée,
Qui vit de notre vie.
Lui, donne le prétexte ;
Tu l’as donné, toi qui existes
Comme l’ombre de quelque chose,
L’ombre parfaite
De ce désir, celui de l’amant, le mien.
Si je te disais
Comment l’amour donne
Sa raison à la vie, sa folie,
Tu ne comprendrais pas.
Aussi je ne dis rien.
La beauté, inconsciente
De son embuscade, ravit sa proie
Et passe. Ainsi, pour chaque instant
De joie, le prix est-il payé :
Enfer d’angoisse et de désir.
En el País del Sábado : "preocupación", "agresividad"…
REPORTAJE
Sarkozy, contra la globalización
El presidente francés causa preocupación en Bruselas por su defensa del proteccionismo
Llegó como un torbellino. Bronceado, arrollador, seguro de sí mismo, Nicolás Sarkozy abrió los brazos como diciendo "aquí me tenéis". Era un gesto de complicidad con los periodistas de un avezado comunicador en su primer viaje a Bruselas, el pasado miércoles, desde que fue elegido presidente de Francia. A pesar de que había ganado las elecciones hace más de 10 días […] Impregnado todavía por la euforia del éxito electoral, el líder francés acaparó toda la conversación, en la que sólo recibió puntuales y precisas observaciones de Barroso y Almunia. Kouchner y Jouyet escucharon […]
Los postres fueron más largos e indigestos. Sarkozy expuso a la brava sus ideas sobre la manera de afrontar la globalización. Su teoría de la "preferencia comunitaria" dejó una honda preocupación. Para el presidente francés, Europa debe establecer un sistema de preferencia de los productos comunitarios frente a los de los otros países. Se trata de una visión que muchos interpretaron como proteccionista y que se desmarca del discurso de la Comisión Europea, y especialmente de Alemania, el primer exportador mundial, y del Reino Unido, que ven en la apertura de los mercados y la globalización más una oportunidad que un riesgo.También fueron inquietantes sus comentarios sobre la manera en que se llevan a cabo las negociaciones en la OMC […]
Mayor "preocupación" despertaron sus consideraciones sobre el supuesto "dumping fiscal y social" que pueden desarrollar los nuevos Estados miembros, para atraer inversiones. También inquietó a algunos comensales "la agresividad" de sus planteamientos sobre la fiscalidad, cuando en la UE las cuestiones fiscales se adoptan por unanimidad. Para rematar, su insistencia en precisar las fronteras de Europa despertaron el temor de provocar nuevas inestabilidades por los desaires que puede suponer al Gobierno de Ankara, cuyas negociaciones de adhesión se iniciaron con el pleno respaldo de Francia.
Por sus imprevistas reacciones se le teme aunque, como le espetó, a una periodista: "Me gusta ser temido". Inquietan sus posibles reacciones cuando aparezca un país que se resista al consenso. Hay temor de que su llegada instale una dinámica de tensiones donde ha predominado la búsqueda de consensos. Nadie olvida sus ideas de directorio, la Europa del G-5 o G-6, en las que sólo los grandes países juegan en primera división.
« Cuando algún cuerpo hermoso,
Como el tuyo, nos lleva
Tras sí, él mismo no comprende,
Sólo el amante y el amor lo saben.
(Amor, terror de soledad humana.)
Esta humillante servidumbre,
Necesidad de gastar la ternura
En un ser que llenamos
Con nuestro pensamiento,
Vivo de nuestra vida.
Él da el motivo,
Lo diste tú ; porque tú existes
Afuera como sombra de algo,
Una sombra perfecta
De aquel afán, que es del amante, mío.
Si yo te hablase
Cómo el amor depara
Su razón al vivir y su locura,
Tú no comprendrerías.
Por eso nada digo.
La hermosura, inconsciente
De su propia celada, cobró la presa
Y sigue. Así, por cada instante
De goce, el precio está pagado :
Este infierno de angustia y de deso. »
---
Ombre de moi
« Lorsque quelque beau corps,
Comme le tien, nous entraîne
À sa suite, il ne peut comprendre ;
Seuls l’amant et l’amour le savent.
(Amour, terreur de solitude humaine.)
Cette humiliante servitude
Besoin d’user notre tendresse
Dans un être que nous créons
Avec notre pensée,
Qui vit de notre vie.
Lui, donne le prétexte ;
Tu l’as donné, toi qui existes
Comme l’ombre de quelque chose,
L’ombre parfaite
De ce désir, celui de l’amant, le mien.
Si je te disais
Comment l’amour donne
Sa raison à la vie, sa folie,
Tu ne comprendrais pas.
Aussi je ne dis rien.
La beauté, inconsciente
De son embuscade, ravit sa proie
Et passe. Ainsi, pour chaque instant
De joie, le prix est-il payé :
Enfer d’angoisse et de désir. »
« Une phrase dite près de moi appela mon attention
Sur l’entrée du café
Et je vis ce beau corps : on aurait dit
L’œuvre d’Eros et de son savoir-faire.
Le dieu avait modelé avec bonheur les membres harmonieux,
Dressé comme une statue la taille,
Modélé avec passion le visage
Et laissé, du toucher de ses mains,
Un reflet sur le front, sur les paupières, sur les lèvres. »